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hablemos de sexo

El sexo no todo lo curaVivimos en una época totalmente erotizada, los anuncios, las películas, las revistas, el cine, muestran y hablan de sexualidad sin necesidad de tener que poner dos rombos.

Es extraño encontrar una revista divulgativa que no cuente con una sección dedicada al sexo o a la pareja .

Esto no es en absoluto negativo, hemos dejado atrás tiempos en los que hablar de sexo era un atrevimiento.

La sexualidad forma parte del ser humano y una parte muy importante, me atrevería a decir. La mayoría vivimos gracias a una relación sexual que tuvieron nuestros padres, nos definimos de acuerdo a nuestra orientación, gastamos dinero y esfuerzo en estar atractivos o en mejorar nuestra ejecución sexual, por lo que es una obviedad que el sexo está presente queramos o no, en nuestras vidas. Los “peros” empezamos a encontrarlos cuando dejamos de hablar, leer o disfrutar del sexo para empezar utilizarlo.

Hoy se venden perfumes, coches, zapatos, bebidas alcohólicas y casi cualquier cosa es susceptible de ser vendida recurriendo al sexo. La sexualización del ambiente, puede llevar a algunos a maximizar su importancia y no es que no sean importantes las relaciones sexuales, pero existe el riesgo de interiorizar ideas como que sin una determinada frecuencia sexual no somos seres completos, o que es necesario alcanzar objetivos cercanos a marcas olímpicas para disfrutar de una sexualidad plena.

El sexo tiene el poder de conseguir alegrarnos un día que no andaba demasiado bien, acercarnos a nuestra pareja, elevarnos la autoestima, incluso puede ser bueno para liberar estrés. Pero el sexo no todo lo cura, no, porque no es una píldora que te puedas tomar a tu antojo y forzarlo cuando quieras estar de mejor humor, cuando estés demasiado estresado, cuando haya problemas con la pareja o tu autoestima esté por los suelos. Y es que el buen sexo es una consecuencia, una respuesta a un olor, a una caricia, a una insinuación, a una fantasía… Cuando forzamos las relaciones sexuales pierden poder “curativo” e incluso pueden ser fuente de algunos problemas (disfunción eréctil, sensación de tarea, anorgasmia, dolor en el coito). Un consejo, disfruta del sexo y no dejes que se marchite el deseo, pero nunca lo conviertas en una obligación como el ir lunes, miércoles y viernes al gimnasio.

¿Has notado alguna vez que mejore tu ánimo gracias al sexo? ¿Cómo te sientes cuando pasas un tiempo sin relaciones sexuales? ¿Te has obligado alguna vez a mantener relaciones?

José Bustamante Instituto Espill . Sexólogos Valencia Psicólogos Valencia


retro-y-ubersexual-sexologos-valencia.jpgAl metrosexual le ha salido un competidor.

 

Siguiendo con la clasificación que actualmente resuena en los medios de comunicación y en la calle, encontramos dos términos: retrosexual, utilizado por primera vez por Mark Simpson, y ubersexual, por Marian Salzman, Ira Matathia y Ann O’Reilly.

 

Ambos, básicamente, quieren decir lo mismo: hombres que se cuidan pero sin excesos.

La imagen súper cuidada del metrosexual contrasta con la del uber/retrosexual porque no le importa no afeitarse diariamente, no depilarse, vestirse con ropa práctica sin estridencias ni complementos salvo un cinturón, no frecuentar asiduamente un gimnasio, etc. Con respecto a sus modales, intenta pagar lo suyo y lo de su pareja y ceder el paso a una mujer. No se le caen los anillos por hacer bricolaje ni tiene remordimientos por consumir carne roja. Por todo esto y más, es considerado por muchos como una “vuelta a la masculinidad”.

 

Pero no están exentos de algo de narcisismo porque no le hacen ascos a un buen traje de diseño que lucen en ocasiones, incluso con una cuidada media barba, y siempre procuran ir limpios y perfumados ya sea con agua de colonia o con una esencia cara.

Si miramos fríamente las encuestas y a nuestro alrededor, podemos apreciar que, como el número de metrosexuales está descendiendo considerablemente en beneficio de los retrosexuales o ubersexuales, ya sea porque esta estética suele ir asociada al concepto de “macho”, por el gran esfuerzo que conlleva lucir una imagen impecable o por el gran desembolso económico no compatible con el período de crisis en el que vivimos, y a muchas mujeres y hombres les resultan muy atractivos, las empresas dedicadas a la estética masculina, se están lanzando a la conquista de este mercado con productos destinados a vender una imagen muy sensual de ellos, asociándola a actores, modelos y deportistas de éxito.

 

La clasificación sobre los tipos de hombres parece más una cuestión de marketing que una necesidad real.

 

¿Has sido metrosexual y has dejado de serlo por alguno de los motivos citados? ¿o sólo porque ya no parece estar de moda? ¿Te atraen los retrosexuales o ubersexuales? ¿Te parecen atractivos los hombres con traje y media barba?

 

Cristina G. M.

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia

Ilustración: Silvia Pérez


sexologos_valenciaEn los siglos XVIII y XIX, si un paciente tenía poluciones nocturnas se le diagnosticaba una enfermedad llamada “espermatorrea” o “debilidad seminal”. Para resolver esta situación, entonces se empleaba una variedad de drogas y tratamientos, que incluían desde la circuncisión hasta la castración, pasando por una sofisticada operación que consistía −qué dolor sólo de pensarlo− en introducir una cánula por el pene y quemar el fondo de la uretra con nitrato de plata, como si de una soldadura se tratara.

 

Mientras que la masturbación es considerada pecaminosa para la mayoría de los cristianos ortodoxos, San Agustín estableció que las emisiones nocturnas no eran capaces de contaminar la conciencia de la persona. Afirmaba que se trataba de actos carnales involuntarios. A pesar de ello, San Agustín rezaba para que Dios lo liberara de esa “pegajosa lujuria” y recomendaba la oración para limpiar el alma de los soñadores.

 

La Biblia, en el Deuteronomio, se refiere a las emisiones nocturnas en términos negativos. Las califica de “sucias” e “impuras” y las asemeja a las enfermedades contagiosas que pueden curarse sólo a través de elaboradas ceremonias y rituales. Actualmente, esta afirmación es rechazada por muchos cristianos.

 

En cualquier caso, desde un punto de vista médico y psicológico, las emisiones nocturnas son tanto involuntarias como, y absolutamente, normales, y desde luego no requieren de ningún tratamiento. Si no quieres que te sorprenda durante el sueño, disfrútalo despierto. Los órganos tienen su función, y si no se usan despiertos ya viene el sueño para compensar.

 

 

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia

Publicado en elmundo.es. Ilustración: Luis Parejo


psicologos valenciaLa satisfacción es muchísimo mayor cuando podemos compartirla. Si bien es cierto que hay alegrías que marcan profundamente nuestro ser, también es verdad que cuando somos capaces de compartir nuestra felicidad, ésta se multiplica enormemente. Una alegría compartida no es dos veces más, sino la suma potencial de una serie de circunstancias agradables y placenteras.

 

Los placeres de la vida pueden venir solos o acompañados. Nuestra sexualidad es similar en este sentido. Cuán cierto es el dicho de que “más vale solo que mal acompañado”. Y cuánto más el de que “para disfrutar de la compañía de otros, es indispensable saber disfrutar de la compañía de uno mismo”.

 

Si disfrutamos tanto de nuestra propia compañía como de la de otro u otros, los momentos alegres se ven potenciados. En nuestra sexualidad ocurre lo mismo. Puede ser ésta satisfactoria y placentera a solas, pero el goce se eleva cuantiosamente si podemos compartirla con la compañía deseada.

 

Mucho se insiste en la importancia de acostumbrarnos a comunicar. Es decir, en la necesidad de sacar diversos aspectos de nuestro interior. El arte de expresarnos. La capacidad para comunicar nuestras necesidades e inquietudes, así como el saber escuchar lo que nos dicen. El ejercicio de esta capacidad sienta los cimientos para un mayor disfrute.

 

Exactamente lo mismo ocurre en el ámbito sexual. Hemos de ser capaces de acostumbrarnos a comunicar. Habituarnos -como sea- a expresar nuestras necesidades, deseos, sentimientos, fantasías… Y ser capaces -asimismo- de escuchar las de los demás. Contemplarlos. ¿Qué hay de raro en esto? Más raro es no hacerlo. El camino a la comunicación, en sí mismo, conlleva el disfrute -sexual o de otro tipo- y lo potencia.

 

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia

Publicado en elmundo.es. Ilustración: Luis Parejo

 

al-calor-del-frio-invierno-psicologos-valencia.gifEl otro día, en una comida de empresa, una joven mujer se quejaba de que hacía unas semanas que su libido la había abandonado -o al menos eso creía ella-. Estaba claro que se encontraba preocupada y que quería hablar de lo que le ocurría. No se sentía contenta con la situación y pensaba que en ella había una parte de responsabilidad. Sentía que su pareja probablemente se veía afectada por su estado y le parecía injusto. Quería saber qué hacer y cómo proceder.

 

Casi al mismo tiempo, también encontrábamos a un hombre joven que se quejaba, ya no de su baja libido, sino de la de su pareja. Decía que mucho había cambiado su vida sexual en los últimos dos meses, que en el verano estaban llenos de pasión y que le parecía que ahora poco quedaba de eso.

Hay todo tipo de razones por las que puede disminuir el apetito sexual. Un factor importantísimo -y que hay considerar- es simplemente “el clima”. La sensualidad se ve claramente afectada por la temperatura del ambiente. Ésta determina lo que llevamos puesto y lo que nos quitamos. También determina la cantidad de ropa que nos ponemos y que aísla nuestro cuerpo. Determina, igualmente, cuánto tiempo pasamos desnudos, el cual es mucho menor en época de frío.

 

Aunque el clima y la temperatura no son los únicos factores que intervienen en la libido, sí tienen mucha fuerza. A pocas personas les resulta placentero pasar frío mientras mantienen relaciones sexuales. Obviamente, los sistemas de calefacción pueden hacer maravillas. Sin embargo, psicológicamente, puede que estemos mucho menos predispuestos a mantener un contacto directo con nuestra piel. Nuestro cuerpo pide calor y estar abrazado a alguien todo el día no resulta funcional.

 

Aun así, podemos aprovechar el invierno para vivir momentos eróticos. Por ejemplo, disfrutar de un baño cálido y sensual con nuestra pareja. Ahí podremos recobrar el calor que nos falta durante estos días invernales.

 

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia

Publicado en elmundo.es. Ilustración: Luis Parejo

reuniones-de-articulos-para-el-placer-sexologos-valencia.png¿Conoces las reuniones de artículos para el placer?

 

 Siempre había odiado esas reuniones que en casa de las amigas se celebraban para intentar venderte algún cosmético o algo relacionado con la cocina y de las que  no podías escaparte por deferencia a la anfitriona, pero la vida da muchas vueltas y aquí me tienes, ganándome el pan como vendedora a domicilio.

 

Allí estaba, en casa de Carmen, para mi primera sesión de artículos de placeria y creedme cuando os digo que no tenía ni idea de lo mucho que me iba a gustar. Para mi debut me aproveché de una de mis mejores amigas que aceptó cediéndome la casa y llamando a conocidas suyas.

 

Poco a poco fueron llegando mujeres hasta completar un grupo reducido de 5: María, una chica morena de pelo rizado y habla muy dulce; Esther, de mediana edad y con una fuerte personalidad; Inés, una rubia muy callada; Carmen, la anfitriona, y yo, Eva. Tras presentarnos, Carmen se marchó a la cocina para preparar unos cafés y todas se sentaron en un sofá en frente de mí, que lo hice en un butacón. No sé quién de las cuatro estaba más nerviosa, así que decidí repartirles, mientras venían las bebidas, carpetas azules que guardaba en mi maletín. Tragué saliva y empecé:

 

-Creo que Carmen ya os ha dicho que esta reunión se conoce como “Reuniones Placeria”, la última moda en venta de productos eróticos.

 

-¿Productos eróticos? Sólo nos ha dicho que no era la típica reunión y que lo pasaríamos bien sin necesidad de comprar

 

- Respondió Esther un poco a la defensiva.

 

-Y tiene razón porque no hay obligación de adquirir nada. Bueno, continúo: En las carpetas tenéis unos catálogos sobre diversos productos, líderes en ventas, que iré comentando. Si os surge alguna duda, por favor interrumpidme.

 

Empezaré por el de lencería… ¿ya lo tenéis? Como podéis ver nuestros modelos son dignos de cualquier tienda de lencería fina o sex-shop y además de favorecedores son muy sugerentes para llevar a término muchas fantasías sexuales o simplemente para hacer que nos sintamos bien con nosotras mismas. Todos están confeccionados con telas de gran calidad como sedas, blondas suaves, etc. y en varios colores porque, aunque la estrella es el color negro, también los tenemos en otros como el blanco, rojo, rosa, oro y estampados como el salvaje leopardo o con lentejuelas.

 

- Aquí traigo el café y el té- interrumpió Carmen- veo que habéis empezado sin mí.

 

- Poca cosa, tranquila, les estaba hablando un poco de la lencería.

 

Cuando ya todas estábamos servidas, reanudé la explicación.

 

-Como podéis ver, el catálogo se divide en varios apartados: Conjuntos, braguitas y tangas, bodys, medias y pantys, complementos como gorros, antifaces, látigos, etc. y dentro de cada uno, podréis encontrar varios estilos desde los más sencillos a los más atrevidos, pasando por los clásicos y los más fuertes como son los de vinilo y látex.

 

-¿No os parece que algunos deben ir acompañados de un manual de instrucciones?- Dijo Carmen mostrando la foto de un body que más bien parecía una telaraña, y el resto rió asintiendo.

 

-Pues anda que este tanga- Añadió María.

 

-Ese os lo puedo enseñar porque tengo uno de muestra- Dije mientras sacaba una cajita de un maletín grande.

 

El tanga parecía una maraña de hilos. Cuando lo desplegué, todas se asombraron: Por delante tenía una forma de hoja muy fina de la que salían varios cordones hasta juntarse por detrás en cascada.

 

-No hace falta quitárselo para practicar una penetración tanto vaginal como anal y como dice el fabricante, tapa lo justo- Expliqué.

 

-¿Lo justo?, más bien nada…. Ja,ja,ja, pero nadie puede negar que es muy erótico…y no os lo creeréis ¡me estoy excitando!- Confesó Carmen.

 

-Ja, ja, ja.

 

-Inés, estás muy callada ¿no te gusta la lencería?- Le pregunté.

-Son muy bonitos y sensuales pero no estoy casada ni tengo novio para que lo disfrute- contestó Inés.

 

- La lencería está pensada, sobre todo para que nos sintamos atractivas, al margen de que un hombre u otra mujer pueda disfrutarla- y aclaré.

-Vale, pero como puedes ver estoy gordita y dudo que tengáis mi talla y que me pueda sentar tan bien como a las modelos del catálogo.

 

-Tenemos varias tallas de cada modelo y, en el caso de que no te viniera bien, te lo podríamos arreglar…casi te lo haríamos a medida, pero no te veo tan gordita como para llegar a ese punto. A cada una de nosotras nos va un tipo de lencería y sólo debemos encontrar aquello que realce lo más atractivo e interesante de cada una y el tipo de fantasía que queremos poner en práctica. Como ves, el límite lo pones tú. ¿Te interesa probar?

 

-Entonces, ¿podría interesar a un hombre sólo con una ropa interior sugerente? Creo que sería apuntar muy alto.

 

- Para ligar, lo primero es gustarse una misma y esa positividad la emitimos y, como un imán, conseguimos interesar a un hombre o a una mujer.

 

-Aún no lo tengo claro.

 

-Veamos, por la indumentaria que llevas, ancha y de color oscuro, me das a entender que no te gusta mostrar tus curvas.

 

-Dirás michelines.

 

-No exageres y aunque los tuvieras, cosa que no es cierta, a muchos hombres les encantan, sólo hay que saber adornarlos.

 

-¿Y qué me recomendarías?

 

-Modelos que te realcen el pecho mostrándolo un poco por el escote y que te acentúen la cintura….Veamos- y cogí el catálogo-Los que van de la página 10 a la 35, te sentarían muy bien. Como braguitas, los tangas de hilo o brasileños porque las braguitas normales hacen que parezca que tengas cartucheras, y hacen que las prendas ajustadas sienten mucho mejor, porque, y se me ha olvidado comentaros, esta lencería está pensada para llevar tanto en momentos especiales como el resto del día y con cualquier prenda, si así lo deseáis. Mira el catálogo con tranquilidad y si tienes dudas, me preguntas.

 

-Ahora me toca a mí, quiero un modelito tremendamente atrevido- Demandó Carmen.

 

-Veamos, ¿lo quieres muy atrevido?

-Sí. No tengo nada de látex o vinilo y seguro que a mi chico le encantará verme vestida de sado.

 

-Si no te importa el precio, el látex se adapta mejor. Aquí tienes tangas, ligueros, corpiños, vestidos, abrigos tipo mátrix… Mira, esto puede interesarte, un disfraz de poli. Lo tienes en body o en vestido.

 

-El body me encanta, y sobre todo por esos orificios a la altura de los pechos que los deja completamente al aire, sin dejar de lado ese puntillo de morbo que todo uniforme tiene… ¿El sombrero, la placa, las esposas y la porra, van incluidas?

 

-Por supuesto.

 

-Me lo quedo.

 

-Caray Carmen… ¡Vaya noche de redadas te espera!-Dijo María.

 

- Ja,ja,ja, muy bueno. ¿Y tú qué te pides, María?

 

-Lo cierto es que no pensaba comprar nada, pero me estoy animando…. A ver… creo que me decantaré por otro estilo: todos los modelitos transparentes me llaman mucho la atención…Decidido, este body de red de cuerpo entero.

 

-Buena elección. Realzará tu figura porque es de tejido flexible que se adapta a cualquier figura y muy elástico para poder llevarlo debajo de cualquier prenda. El orificio a la altura de los genitales, te permitirá realizar cualquier acto sexual sin necesidad de quitártelo. Se vende con un tanga.

 

-Sólo quedas tú, Esther- Dijo Carmen.

 

-No necesito nada de lencería para seducir a mi hombre- respondió con un tono seco.

 

Un murmullo se apoderó del salón

 

-Chicas, tranquilas, vuelvo a repetir que no es obligatorio comprar. Por cierto, se me olvidó deciros que sólo por asistir a la reunión, la empresa os obsequia con un tanga brasileño fluorescente.

 

Y todas aplaudieron entusiasmadas

 

-Eva, me animo, quiero los modelos A de la página 24 y el D de la 53- Informó Inés.

-Guau, buena elección.

 

Las Chicas ya estaban muy animadas.

 

-Ahora me gustaría enseñaros…

 

Cristina G.M.

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
 
Ilustración: Silvia Pérez

 


eres-metrosexual-sexologos-valencia.png         El término Metrosexual, acuñado por primera vez en 1994 por el escritor Mark Simpson, hace referencia al hombre urbanita que rinde culto a su imagen; un cuerpo musculoso modelado en el gimnasio, depilado, cuidado cosméticamente, e incluso con retoques de cirugía estética, que viste con  ropa de grandes diseñadores o a la última, perfuma con esencias caras, maquilla y que no duda en someterlo a estrictas dietas, a masajes y que lleva frecuentemente a la peluquería donde le tiñen el cabello o se lo cortan adelantándose a la moda. El resultado final puede ser muy atrevido o muy elegante.

 

         Los estudiosos del tema no se ponen de acuerdo en si es una forma de explorar su parte femenina, que muestran sin temor, o un tipo de narcisismo adaptado a los tiempos que vivimos, porque lo importante es que se gusten a sí mismos como Narciso (de Ovidio), pero todos coinciden en que es toda una forma de vida porque no se limita a lo puramente físico ya que además leen sobre moda, protocolo, nutrición, etc., cultivando así sus modales y sus conocimientos sobre estética vanguardista.

 

         La metrosexualidad, al adoptar parte de la estética gay y de la femenina, puede dar pie a creer que es exclusiva de una tendencia sexual, pero no es cierto porque podemos encontrar tanto metrosexuales homos, como heteros, como bisexuales, y, como llegan a seducir tanto a homosexuales como a mujeres (por su imagen impecable, modales exquisitos…), pueden provocar más de una confusión y como prueba de ello tenemos a gays que afirman que cada vez les es más difícil diferenciar a un homo de un hetero si ambos son metrosexuales.

 

Otro colectivo encantado con ellos son las empresas relacionadas con la moda, cosmética, complementos, gimnasios… que han encontrado un nuevo mercado a explotar por dos motivos, porque gastan grandes cantidades de dinero (llegando incluso a destinar la mayor parte de su presupuesto anual) y porque son unos perfectos modelos para sus campañas, como ocurre con el más famoso de todos, el futbolista David Beckham; el mayor exponente de esta tendencia.

 

         Aunque siempre han existido hombres muy preocupados por su aspecto, ya podemos nombrarlos con un término más actual: son Metrosexuales.

 

¿Eres metrosexual? ¿Conoces a alguno? ¿Te sientes atraíd@ por ellos?

           

Cristina G.M.

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
 
Ilustración: Silvia Pérez

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Ilustración: Luis Parejo

Lo que se ha conocido como polución nocturna −el nombre se las trae y entronca con la visión más puritana y negativa de la sexualidad− es una eyaculación involuntaria durante el estado del sueño. Mejor sería denominarlas ‘emisiones nocturnas’. Son más frecuentes en hombres adolescentes o adultos jóvenes y pueden ocurrir desde la pubertad. Suelen ir acompañadas de sueños eróticos.

 

La teoría más extendida al respecto sostiene que es el resultado directo de la estimulación ocasionada por los sueños eróticos o fantasías. No obstante, hay hombres que aseguran que durante sus emisiones nocturnas sus sueños no tenían un contenido erótico. Otra teoría plantea que es la forma en la que el cuerpo se deshace del semen para evitar un sobre-almacenamiento. La frecuencia de las emisiones varía mucho y hay quienes nunca han tenido una.

 

Este testimonio real nos acerca a la vivencia de esos sueños húmedos: “Recuerdo haberlos experimentado, en especial alrededor de los 17 años. Entonces deseaba practicar la castidad y no me masturbaba. Desconocía de lo que se trataban y la primera vez que tuve una me asusté un poco, aunque pronto identifiqué lo que era. Fue una mezcla de placer y desagrado. Solían ser el producto de unos sueños eróticos muy vívidos. La sensación de eyacular era lo que a menudo me despertaba y mi recuerdo inmediato de los sueños era bastante placentero. Normalmente se trataba de intensas fantasías sexuales muy afines a mis gustos y deseos”.

 

“La sensación desagradable se debía a que de repente me veía afectado por el baturrillo producido. Como no me masturbaba prácticamente nunca, las emisiones solían ser muy copiosas. No sólo el pijama quedaba empapado, la humedad alcanzaba las sábanas y el edredón; era entonces que las experimentaba como poluciones”.

“También recuerdo que podía producirme mucha frustración terminar muy mojado y no poder recordar los sueños. Era como tener que limpiar la casa tras una fiesta en la que no había participado”.

 

 M. Pérez, J.J Borrás y X. Zubieta

 

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
 
Publicado en elmundo.es. Ilustración: Luis Parejo

fantasias-y-pudor-sexologos-valencia.gifEn nuestra cultura existen dos grandes tabúes: el sexo y el dinero. Curiosamente, son temas recurrentes y ubicuos. Están presentes –de una manera o de otra– en una gran cantidad de actividades y se manifiestan constantemente en nuestras conversaciones cotidianas, aunque quizás de forma más subliminal. 

     Vivimos unos tiempos en los que se hace alarde a la apertura sexual. No obstante, la vergüenza en torno estos temas es algo común para muchas personas y el expresar sus deseos y fantasías de este tipo, a menudo, les supone un intenso pudor.

 

     Una forma de atajar esta timidez empieza por auto-explorar las fantasías sexuales: la revelación a uno mismo de dichos deseos y fantasías. En ocasiones, la simple aceptación de éstos es complicada debido, en parte, al condicionamiento judeocristiano que sostiene nuestra cultura. 

 

     Para contrarrestar esto, a lo largo de la semana puedes dedicar algunos momentos a la tarea de explorar qué ocurre en tu mente cuando fantaseas con respecto al sexo. Recuerda que hay una gran diferencia y una brecha importante entre una fantasía y una acción. Ten presente que inicialmente el reconocimiento de tus deseos sexuales es algo que vas a realizar contigo mismo. No es necesario que se lo cuentes a nadie, es tu jardín secreto, y cuando tú quieras, comparte alguna parcela. 

 

     Puede que te sorprendas a ti mismo y que descubras elementos importantes o de interés en el conocimiento de tu persona. No tienen por qué suponer grandes auto-revelaciones, sencillamente juega con tu mente, dedícale tiempo a tu fantasías. No tengas miedo, la fantasía es fantasía y ya estás tú para seleccionar las que te gustaría convertir en realidad. 

 

     Para la pareja, el ejercicio va a ser otro, mañana os lo cuento.

 

 M. Pérez, J.J Borrás y X. Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
 

Publicado en elmundo.es. Ilustración: Luis Parejo

Entre las muchas necesidades de los humanos podemos citar la de clasificar y ponerle nombre a todo y hoy en día, en la era de la imagen y la tecnología, los hombres no podían escaparse y así encontramos términos como metrosexual, retrosexual, ubersexual, tecnosexual y metroemocional.

Si tenemos en cuenta que todo criterio empleado para clasificar es arbitrario, se encuentra sujeto a influencias de diversa índole y que los empleados en este caso son bastante frívolos y simples (imagen y tecnología), no debemos considerar esta clasificación como “una verdad absoluta” porque, como muchas modas, puede que se la lleve el viento antes de que nos demos cuenta, pero tampoco podemos obviarla porque durante su período de vigencia puede ser considerada como todo un estilo de vida con iconos incluidos.

Como además de la era de la imagen y la tecnología, estamos en la de la información, el fácil acceso a numerosos sistemas de comunicación como prensa, internet, TV, etc., nos acercan a estos términos consiguiendo que incluso poco a poco los vayamos incorporando al lenguaje como algo habitual y por eso, junto con la característica intrínseca de los humanos de la curiosidad, me llevan primero a intentar conocerlos, después a definirlos de forma sencilla, para terminar queriendo saber más, y por ello iré desarrollando los términos en sucesivos artículos.

Las definiciones sencillas son:

* Si atendemos al aspecto físico, tenemos que el Metrosexual es un hombre que rinde culto a su imagen y para ello consume una gran cantidad de cosméticos, ropa de diseño, perfumes caros, va con frecuencia a la peluquería y al gimnasio e incluso se hace retoques de cirugía estética, mientras que en el lado opuesto se situaría el Retrosexual que invierte poca cantidad de dinero y tiempo en su aspecto.

En la zona intermedia encontraríamos al Ubersexual que es el hombre que se cuida pero sin llegar a los extremos del metrosexual.

* Si nos ceñimos única y exclusivamente a la tecnología, surge el término Tecnosexual que hace referencia al que le da mucha importancia a los últimos avances tecnológicos que emplea a diario: móviles de última generación, portátiles, etc. aunque sin descuidar del todo su aspecto físico.

* Y para terminar nos encontramos con el Metroemocional, que hace referencia al hombre muy sensible y cariñoso, el ideal como padre y compañero.

Todas estas definiciones no se deben considerar de forma aislada ni al pie de la letra porque cada ser humano es mucho más; yo diría que es imposible encasillarlo y demuestran con ello toda su grandeza, ¿no te parece?.

¿Te apetece saber más? ¿Conoces algún nuevo término que no se mencione en el artículo? ¿Qué opinas de la “costumbre” de clasificarlo todo?

Cristina G.M.

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