Blog Sexo

hablemos de sexo

Silvia PérezLas relaciones sexuales son un lenguaje, una vía de comunicación, una forma de transmitir lo que sentimos, tanto el amor como el deseo, la pasión o la ternura se pueden decir con el sexo, hablemos el idioma que hablemos. Sí, la sexualidad es mucho más que placer, pero también es placer, eso no podemos obviarlo.

Tomando distancia de lo que implican las relaciones sexuales, muchas personas no entenderían que alguien pudiera fingir el placer en una relación sexual, sin embargo y dejando a un lado a actores, actrices, prostitut@s, son muchas las personas que fingen o han fingido alguna vez en sus relaciones sexuales.

Es posible que a estas alturas del post, sean much@s los que piensen que estamos hablando de fingir el orgasmo y es que a menudo se confunde el placer con el orgasmo, hasta el punto de pensar que una relación sexual sin orgasmo no ha sido placentera. La realidad es que pretendemos hablar de fingir el placer en general, también el orgasmo claro, pero no únicamente el orgasmo.

¿Qué hace que se simule el placer? Hay personas que fingen para que sus parejas se sientan satisfechas, para no herir su autoestima, otras por miedo a lo que puedan pensar de ellas, otras para dar la talla, otras para concluir una relación sexual que les aburre, no les gusta e incluso les molesta.

A pesar de lo que a priori podríamos pensar, son tanto hombres como mujeres las personas que fingen el placer en sus relaciones sexuales y es que en ocasiones vivimos la sexualidad como un examen en el que tenemos que dar la talla, estar a la altura de lo que se espera de nosotros y es esa presión la que hace que intentemos dar la imagen que pensamos que el otro quiere ver.

Mujeres y hombres con problemas de anorgasmia, personas que no logran disfrutar de sus relaciones pero temen hablarlo con sus parejas optan por simular el placer como forma de mantener una estabilidad en sus relaciones. Sin embargo en el intento de solución está parte del problema. Y es que cuanto más se finge, mayor es la dificultad para disfrutar, para afrontar el problema e incluso se corre el riesgo de acabar por convertir las relaciones sexuales en algo molesto.

Todos tenemos la capacidad y el derecho a gozar de nuestra sexualidad, ocultar el problema tras gemidos fingidos, equivale a renunciar a solucionarlo.

¿Has fingido en tus relaciones sexuales alguna vez? ¿Crees que te darías cuenta si tu pareja lo hiciera? ¿Y tu pareja se daría cuenta si lo hicieras tú? ¿Qué opinas de una relación sexual sin orgasmos?

Aldara Martos Palomeque

1 Respuestas a este post

Suscribete al post comment rss o trackback url
mygif_alt
Maestro Ha dicho, Diciembre 29th, 2007 at 1:43

Yo he fingido alguna vez que me estaba gustando más de lo que realmente me gustaba, pero si la erección acompaña, no hay problema, hago mi “trabajo”, atribuyo la bajada de la libido a factores coyunturales y punto. No me como el coco con esas cosas, porque hacerlo lo convierte en obsesión a poco que te descuides.

Sí, yo sí me he dado cuenta de cuando ha (una) fingido, y mi próstata que es muy lista la jodía también se dio cuenta. ¡Menuda prostatitis me agarré! Pueden disimularse los orgasmos suaves, pero si en un polvo normalmente hay unos cuantos intensos… eso se tiene que notar mucho, pero ahí no tengo experiencia. Actualmente te garantizo que sí me daría cuenta , aunque admito que entre cincuenta orgasmos se me puede escapar alguno. Pero es absurdo, definitivamente yo no tengo ese problema.

Yo sólo eyaculo cada varios días, soy como un corredor de fondo, prefiero más frecuencia sexual a más orgasmos. Intensidad y duración, como ocurre en deporte, son inversamente proporcionales en el hombre. En la mujer, cuantos más orgasmos por hora, y cuantas más horas por día, mejor. Se borran hasta las arrugas;-)

Responde a Este Asunto

Nota: Los comentarios tienen que pasar una moderacion, pueden tardar en aparecer.