
En el periódico “El país” pudimos leer un artículo que informaba sobre el peligro de extinción del “árbol del amor”, el Omuboro (Citropsis articulata).
Aunque para muchos es la primera vez que oímos hablar de él, en África son muy conocidas y apreciadas sus propiedades contra los problemas de erección, hasta el punto que muchos hombres africanos recorren miles de kilómetros para tomar un brebaje obtenido tras cocer sus raíces.
Las farmacéuticas y la comunidad científica aún no han podido pronunciarse al respecto, pero médicos de la zona elaboran informes favorables tras examinar a pacientes que han ingerido el remedio natural. Esto, unido al hecho de que algunos de los medicamentos más habituales en nuestras casas, como los que contienen ácido acetilsalicílico, se obtienen de seres vivos, como la corteza del sauce, nos sugiere que los recursos terapéuticos naturales no deben dejar de considerarse como fuente de investigación para la farmacología clínica médica.
Pero no sólo debemos detenernos en sus propiedades sino en el hecho de que responsables de la reserva forestal ugandesa de Mabira denuncian que la masiva extracción de sus raíces está secando los ejemplares y, teniendo en cuenta que sólo crece en algunas reservas naturales de clima tropical de Camerún, Nigeria, Sudán, Tanzania y Uganda, y que el gobierno ugandés quiere ceder una parte de la reserva a una azucarera, está en riesgo su extinción.
No puedo evitar recordar una película titulada “Los últimos días del Edén” en la que Sean Connery y Lorraine Bracco luchan por defender una parte de la selva amazónica donde se encuentra un remedio contra el cáncer. ¿Ficción? No del todo, porque existen muchos remedios esperando a que los descubramos o que simplemente los estudiemos con detenimiento, como el Omulondo
(Prunus africana) que lo emplean los lugareños para curar el cáncer de próstata y que quizá su investigación farmacológica pueda llevar a descubrir nuevos principios activos útiles para su curación.
Teniendo en cuenta que mucha gente de países subdesarrollados depende de los remedios naturales y numerosas especies se están extinguiendo,
¿No os parece que debemos mimar a los ecosistemas porque pueden contener la solución a muchas enfermedades y trastornos? ¿Queremos perder una sustancia vegetal facilitadora de la erección con quizá menos efectos adversos que las ya comercializadas? ¿Has probado esa infusión? ¿Conoces algún remedio eficaz obtenido de un ser vivo? ¿Qué propones para evitar su extinción?
