| Anuncios sexys y Censura |
|
|
Durante años, el sexo en la publicidad se mostró de manera subliminal. Violentas y espumosas eyaculaciones de botellas de cava o modelos en pleno éxtasis felador introduciéndose en la boca un helado son un verdadero clásico del género. Está comprobado que las personas solemos responder positivamente ante cualquier estímulo erótico. Incluso aquellos que se escandalizan o se tiran de los pelos. El sexo, subliminal o más la brava, siempre ha vendido, como bien saben muchas empresas que no han dudado en utilizar imágenes de contenido o inspiración sexual para vender sus productos. A veces, la polémica suscitada por ciertas campañas ha comportado la retirada o supresión de algún anuncio, sin embargo, lejos de ver lesionada su imagen, dichas empresas han aumentado sus ventas. A pesar de lo dicho, y aunque parezca que ya estamos curados de espantos, las imágenes sexuales siguen siendo motivo de controversia. Como bien saben en todas las centralitas de los diferentes canales de televisión, uno puede mostrar en un telediario, sin ningún problema, imágenes de una ejecución en Irán o de un terrorista suicida saltando por los aires en un mercado de Bagdad. Sin embargo, como se te ocurra enseñar unos pechos (lo de unos genitales masculinos es impensable, vamos, penalti y expulsión) se arma la marimorena. Además, una cosa es presenciar una imagen de carácter sexual durante un informativo, avisando, y otra es que te cuelen un desnudo de repente... Así es como sigue pensando mucha gente. ¿A que sí? Fuente: elmundo.es |

