La premisa básica, según Kaplan en D.E. es que la ansiedad que se produce en el acto sexual destruye la respuesta de erección del paciente.
La premisa básica, según Kaplan en D.E. es que la ansiedad que se produce en el acto sexual destruye la respuesta de erección del paciente.
El objetivo del tratamiento disminuir esa ansiedad o impedir su aparición. Kaplan (1974) aboga por la utilización de tratamientos rápidos e intensos, mas eficaces que los prolongados. Pedir al hombre que deje de tener relaciones sexuales con penetración. El objetivo es conseguir meramente excitación, disfrutar de la relación y permitir, sin urgencia ni apremio, la aparición de erección espontánea. Si el hombre no se ve urgido a realizar la penetración, es mas fácil que desaparezcan los efectos nocivos debidos a la ansiedad ante la realización. Para conseguir esta respuesta inicial se incide sobre todos aquellos aspectos especialmente estimulantes o excitantes para el hombre, retirando las posibles fuentes de ansiedad. Utilizar los ejercicios de M y J de focalización sensorial. Conversaciones y discusiones con la pareja sobre sus expectativas, conocimientos de la respuesta sexual del compañero/a, actitudes hacia el sexo y especialmente sobre su comunicación personal y afectiva. Educación e información sexual (a la persona con problemas de impotencia y a su pareja. Kaplan (1974) considera importantes una serie de “tareas sexuales” especificas, a fin de que la pareja aprenda a superar este problema. Dichas tareas consisten en: a) Dar y recibir placer sin exigencias. Durante los primeros días (4-7) se suele prohibir el coito y la eyaculación, pidiendo a la pareja que se centre en dar y recibir estimulación placentera. Se intenta que el interés de la relación no se centre en "la consecución” o “rendimiento sexual”, sino en obtener placer de la relación. En esta situación no apremiante ni atemorizante, sino lúdicamente erótica, es mas fácil que sin estar aquejado por la presión o la ansiedad de realización surjan erecciones espontáneas. b) Eliminación del temor al fracaso. Para eliminar el miedo a perder la erección, especialmente el que pueda aparecer cuando disminuye la erección en una relación sexual, se le indica a la pareja que se estimulen hasta que el hombre consiga la erección. En ese momento debe abandonarse la estimulación, lo que conllevará la perdida de la erección. Se vuelve a recomenzar la estimulación, y así varios episodios. El objetivo es que constate que la erección no es el "principio del fin" y que compruebe como puede recuperarse nuevamente la erección. c) Eliminación de los pensamientos obsesivos. Especialmente los pensamientos asociados a miedos o dudas sobre la propia capacidad de respuesta sexual. Desde técnicas especificas al desarrollo de fantasías eróticas. d) Permiso para ser “egoísta": El hombre debe centrarse en su propio placer, no estar constantemente pendiente de su compañera a fin de no convertirse en un "espectador de la relación”, sino en un autentico participante. La capacidad de abandonarse a los propios sentimientos eróticos es determinante para alcanzar placer. Esto no quiere decir que no tenga en cuenta los intereses de su pareja, sino que también atienda a los suyos propios. Coito. Tras los logros anteriores, se puede proceder a reanudar las experiencias del coito; la instrucción fundamental es que se realice con la mayor excitación y menor ansiedad posible. Preparar las situaciones y preparase personalmente puede ser muy importante para conseguirlo. Está muy indicado la utilización de posturas que impliquen menos actividad en el hombre, como la de mujer en posición superior y hombre descansando sobre su espalda, en estos primeros momentos.
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