La exposición a la violencia y el trauma emocional contribuirían a las conductas violentas de los adolescentes.
Archives of Pediatrics and Adolescence Medicine 152:531-536, 1998.
La exposición a la violencia y el trauma emocional contribuirían a las conductas violentas de los adolescentes. La exposición a la violencia y los antecedentes de traumas psicológicos explicarían gran parte de las conductas violentas de los adolescentes, según informan el doctor Li-yu Song y sus colaboradores de la Case West Reserve University de Cleveland, quienes investigaron la relación entre la exposición a la violencia y los síntomas de traumas psicológicos, con el comportamiento violento. En décadas recientes, las conductas violentas perpetradas por adolescentes en los EE.UU. han manifestado una tendencia creciente, en contraste con la disminución de los delitos cometidos por mayores de 25 años. Asimismo, se desconoce la importancia del mayor riesgo que presentan los jóvenes, en comparación con los adultos, para convertirse en víctimas de graves crímenes. Según una encuesta telefónica realizada en forma aleatoria, el 41% de los jóvenes participantes había sufrido abuso sexual (desde ofensas menores hasta violaciones). 3 735). Sus edades oscilaban entre 14 y 19 años; el 52% era de sexo femenino, el 35% era afroamericano, el 33% de raza blanca y el 23% señalaba origen hispano. Según los análisis de regresión múltiple, la exposición a la violencia y los síntomas de trauma psicológico (tomados en forma conjunta) explicarían más del 50% de la varianza, tanto en las conductas agresivas informadas por los varones como en las de las niñas. Los efectos independientes de la exposición a la violencia justificarían cerca del 25% de la varianza, en ambos casos. La ira sería el síntoma traumático principal. Por los tanto, concluyen los especialistas, se aconseja a los médicos que atienden adolescentes investigar la presencia de estos factores (exposición a la violencia y síntomas de ira) en sus pacientes. Una joven pareja caminando por la ciudad tomados de la mano, mientras la gente les grita mofas groseras, maullando como gatos ante su conducta abierta y sugestivamente sexual. ¿Es esto una visión del futuro? No, esto es hoy en día la situación real en Uganda. En un país donde una de cada diez personas tiene SIDA, y en el que se estima que otro millón y medio de personas son portadoras del VIH (virus que produce el SIDA), "ser bella o apuesto, sexy o chic, atractivo o apto, ya no tiene mucho significado para los "jóvenes" de Uganda.
En 1992, el gobierno de este país comenzó una campaña para combatir la epidemia, al poner en la radio frases tan sobrecogedoras como: "Ama con cuidado. La persona tan especial que tanto quieres podría ser la que te lleve a la tumba." La campaña "ha tenido un profundo impacto entre los jóvenes, pues muchos han visto con sus propios ojos la devastación que el virus del SIDA ha provocado. La esperanza de Uganda yace ahora en sus jóvenes, que son mucho más sabios y cautelosos con respecto a las tentaciones mundanas de lo que eran sus padres a su edad y quienes ahora están diciendo: 'Sifa', que es el equivalente en el lenguaje local a decir: No moriré." Los adolescentes de hoy están comenzando la actividad sexual a edad más temprana que antes, y enfrentan por ello consecuencias más graves de lo que hubieran podido imaginar las generaciones anteriores. En 1970, a fines de la década del "amor libre" en los Estados Unidos, el 35% de las jóvenes y el 55% de los jóvenes se habían iniciado sexualmente a la edad de 18 años 2; y el 38% de esas chicas sexualmente activas tuvieron múltiples compañeros para 1971.3 Con la llegada de los 80, el número de adolescentes sexualmente activos creció. Algunos expertos han explicado que este continuo incremento de promiscuidad sexual se debe a que los adultos jóvenes esperan más tiempo para casarse y/ o debido a las actitudes permisivas de la sociedad hacía el sexo." 4 Actualmente en los Estados Unidos, a la edad de 16 años, 30% de los adolescentes ya han tenido relaciones sexuales 5 y a la edad de 18 el porcentaje brinca hasta el 56% de las jóvenes y el 73% de jóvenes .2 A la edad de 20, el número se eleva al 70% de las mujeres y al 80% de los hombres. En otros países como Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Perú, y Trinidad y Tobago, se halló que entre el 46 y 63% de los adolescentes están involucrados en actividad sexual premarital ; en la Ciudad de México las cantidades fueron el 13% de las mujeres y el 44% de los hombres. 6 Y en Canadá, "el 60% de todos los adolescentes han tenido relaciones sexuales" a la edad de 19.7 Más alarmante aun es que "encuestas en países, como Estados Unidos, México y Alemania indican que del 50 al 60% de las mujeres no están protegidas contra la concepción en su primera experiencia sexual 6; lo cual provoca problemas de embarazos no deseados y fuera del matrimonio, así como la propagación de enfermedades transmitidas sexualmente y ambas cosas tienen efectos devastadores en las vidas y el futuro de los adolescentes. Embarazo como resultado Se sabe desde hace mucho que muchas de las relaciones sexuales entre adolescentes resultan en embarazo. Estos embarazos de adolescentes les traen multitud de problemas. Los Estados Unidos es el principal ejemplo en número de embarazos entre adolescentes y los problemas asociados a ello. Ray E. Short en su libro "Sex, Dating and Love" (Sexo, Citas y Amor) dice que "en 1988 los Estados Unidos estaban a la cabeza, entre los países desarrollados del mundo, en índices de embarazos tempranos, nacimientos y abortos en la juventud" (pág. 137).8 Hoy en día, aproximadamente un millón de adolescentes se embarazan cada año, permitiendo que Estados Unidos mantenga "una de las tasas más altas de adolescentes embarazadas en cualquier país industrializado de occidente." 9 Cerca del 95% de todos esos embarazos son no deseados 10, y aproximadamente el 40% de ellos terminan en abortos. 11 Ray E. Short explica la razón de este alto índice de gestaciones: "Hasta el momento, sólo una de cinco parejas de adolescentes sexualmente activos toman acciones para evitar el embarazo. De hecho, una de cada tres chicas que tienen relaciones sexuales se embaraza fuera del matrimonio; tanto para la madre adolescente como para el hijo. "Como norma, una mujer que se embaraza antes de cumplir los 20, especialmente si es menor de 18" tendrá más problemas durante la gestación y después de la misma (pág.50)8. Las complicaciones del propio embarazo, -incluso para adolescentes que han tenido un "trasfondo estable" y reciben cuidados prenatales- tales como parto prematuro o un bebé más pequeño que el tamaño promedio, son problemas comunes que enfrenta la madre adolescente.14 Las adolescentes embarazadas también deben hacer frente al hecho de que "el embarazo a edad escolar puede estancar su nivel educativo" 9 pues "sólo un poquito más de la mitad" se gradúan de la escuela media superior.8 Esto puede llevar a la joven madre "a un círculo vicioso de pobreza y, en Estados Unidos, asistencia pública, que le proveerá la mitad de los ingresos de una mujer que dio a luz cuando tenía más de veinte años"9 Este ciclo de pobreza se hace notorio en que al año del alumbramiento de su primer hijo, el 50% de las madres adolescentes viven de la asistencia pública; y este porcentaje se eleva al 77% a los cinco años.11 Se ha dicho que la asistencia pública en sí contribuye a los altos índices de actividad sexual, ilegitimidad y aborto", y a que los hijos de estas madres estén ligados a "altos índices de delincuencia juvenil, fracaso escolar y abuso de drogas."15 Un embarazo en la adolescencia puede también llevar más adelante a una inestabilidad matrimonial.9 Todos estos problemas no sólo son enfrentados en los Estados Unidos. En los países en desarrollo, el embarazo en adolescentes está ligado a multitud de problemas como: marginación escolar o interrupción de los estudios vulnerabilidad o participación en actividades delictivas aborto obstracismo social maltrato o abandono infantil dificultades de adaptación escolar para los hijos violación, abuso e incesto adopción carencia de seguridad social pobreza repetidos embarazos antes de llegar a los 20 años así como efectos negativos en la vida diaria." 16 Enfermedades de Transmisión Sexual Hoy en día, la sociedad reconoce que las relaciones sexuales entre adolescentes son una de las causas de las enfermedades transmitidas sexualmente (ETS). Todos los adolescentes sexualmente activos son candidatos para contraer una ETS debido a su vulnerabilidad biológica y su conducta arriesgada. 17 El hecho es que la mayoría de los adolescentes no usan ninguna forma de protección durante las relaciones sexuales o no las usan correctamente; así que no es de sorprenderse que los adolescentes comúnmente estén infectados con ETS.18 Una de las razones para que esto suceda es que a menudo los adolescentes se creen inmunes al peligro, y con cada relación sexual en que no se infectan se refuerza su creencia de que a ellos no les pasa nada.19 Pero la realidad es que las ETS infectan a los adolescentes. En los Estados Unidos los adolescentes son el grupo con la más alta tasa de ETS.20 El índice al que estas ETS están siendo contraídas es alarmante: cada día hay 27 mil nuevos casos de ETS entre adolescentes;4 aproximadamente de 2.521 a 3 millones2 de adolescentes se infectan con ETS cada año; y se estima que a la edad de 21 años uno de cada cuatro ha contraído una ETS.9 Estas cantidades son alarmantes puesto que las ETS pueden afectar la salud de los jóvenes, así como su capacidad reproductiva, e incluso sus oportunidades de una vida normal".9 Existen treinta y ocho ETS22 (algunos dicen que más) a las que los adolescentes son vulnerables. Herpes genital, gonorrea, clamydia, sífilis y VIH (que produce el SIDA) son alguna de las más conocidas. Se estima que del 20 al 30% de las mujeres universitarias tienen herpes genital, del cual sufrirán el resto de sus vidas.22 Los adolescentes entre 15 y 19 años constituyen del 25 al 30% de todos los casos de gonorrea, y del 10 al 12% de los de sífilis. 23 Estas ETS causan toda una serie de problemas médicos tales como uretritis, cervicitis, enfermedad inflamatoria pélvica, infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico en la mujer; uretritis y epididimitis en el hombre. 24 El VIH (SIDA) es la más nueva y mortal de las enfermedades transmitidas sexualmente. El SIDA ha sido llamado "la plaga moderna", pero mucha personas piensan que el SIDA está muy lejos de ellos y de sus amigos. "25 Si el incremento en los casos de SIDA continúa, pronto no sólo estarán equivocados, sino posiblemente también muertos. En años recientes ha habido un rápido incremento en el número de casos de SIDA reportados en los Estados Unidos entre jóvenes de 13 a 24 años; en agosto de 1991 se reportaron 8 mil 441 casos y de allí, las estadísticas brincan a 14 mil 127 casos en septiembre del 93.26 El hecho es que el VIH se ha establecido entre la comunidad adolescente. En jóvenes de 13 a 21 años, al menos la mitad de la tasa de infectados de VIH, lo contrajeron por relaciones heterosexuales.20 La idea errónea de que el VIH y el SIDA sólo son enfermedades de los homosexuales ya no durará mucho, pues en 1994 la Secretaría de Salud de los Estados Unidos anunció que la propagación del SIDA era más rápida entre las mujeres heterosexuales que entre cualquier otro grupo.27 En el artículo "Permaneciendo Vivo: Tus Decisiones Cuentan", Bárbara Ravage muestra el ascenso del SIDA en la lista de las diez principales causas de muerte en los Estados Unidos: "En 1985, la infección por VIH no estaba considerada como una causa importante de muerte; en 1987 estaba en la categoría número quince; para 1989 había subido a la once; en 1990, a la diez." La autora continúa: "Es más atemorizador si te das cuenta de cuál es el grupo de edad --de 25 a 44 años-- en el que la infección por VIH es tercera causa de muerte. Pero como el desarrollo dela enfermedad puede tardar diez años o más después de la infección del VIH, muchas de las personas de estas edades bien pudieron haber hecho las decisiones de vida o muerte durante su adolescencia."25 Y en el artículo: "¿Qué Están Aprendiendo sus Hijos Sobre Sexo?", Mary Abowd da cifras mundiales: "En febrero de 1990, el 50% de los diagnosticados con SIDA tenían 29 años o menos La Organización Mundial de la Salud estima que más de 14 millones de adultos y un millón de niños están infectados con el VIH. Para el año 2000 entre 30 y 40 millones de personas contraerán el virus."4 Lo horrible de este virus es que una vez instalado en el cuerpo, se lleva un promedio de 8 a 10 años antes de desarrollar el SIDA, y una vez desarrollada la enfermedad, la persona está condenada a morir en un lapso de dos años.8 Con todos estos peligros e incluso la posibilidad de la muerte debido a una ETS, lo único que tiene sentido es que los adolescentes no se arriesguen al involucrarse en la actividad sexual. Es un hecho probado: el único método 100% seguro es la abstinencia. La influencia de los padres vs. la influencia de los medios Hoy más que en ninguna otra época, las influencias externas a la familia moldean la forma en que los adolescentes piensan y actúan. Bob Levin explica esto en el artículo "El Mundo de los Adolescentes": Los adolescentes de hoy están creciendo en la época de la tecnología de "oprimir un botón", bombardeados por un tipo de información e imágenes que, en épocas anteriores, muchos adultos nunca enfrentaron."7 La mayor influencia en el mundo de los adolescentes actualmente son los medios masivos de comunicación, los cuales han saturado la cultura popular con imágenes, mensajes y temas sexuales.3 En su libro "Sanidad Sexual", Earl D. Wilson explica: "Se ha fundado una industria multimillonaria explotando el interés que Dios nos ha dado por el sexo y convirtiéndolo en una obsesión que los medios ayudan a desarrollar y mantener" (pág. 14).28 Los ídolos y héroes de los adolescentes de hoy son las estrellas del cine, la música y la televisión22 que a menudo edifican su estrellato a partir de connotaciones sexuales patentes o descaradas.8 Estas connotaciones sexuales son vistas por los adolescentes a través de la televisión, las películas y la música popular, y a menudo son sexualmente explícitas.8 Para cuando los adolescentes de los Estados Unidos tienen 18 años, han pasado entre 15 y 16 mil horas viendo T.V.22 Esto es un promedio de 5 horas por día, y en un año han presenciado casi 14 mil encuentros sexuales en la televisión.3 No nos maravillemos de que encuentren difícil creer que la abstinencia vale la pena.29 Liana R. Clark explica la influencia de los medios de comunicación sobre los adolescentes en su artículo "El Blues del Sexo Adolescente": "A los adolescentes se les ha dado el mensaje de que tener relaciones sexuales es semejante a alcanzar el nirvana. Las películas, la televisión y la música eleva al sexo hasta casi una experiencia mística con el mensaje falso de que el sexo les dará felicidad sin consecuencias y de que se sentirán más confiados, populares y maduros si se vuelven sexualmente activos. Nuestra cultura les rodea constantemente con imágenes sexuales. Entonces, ¿por qué se sorprenden tanto cuando actúan en base a su curiosidad?"30 Cuando los adolescentes ceden a las presiones de sus compañeros y los medios, los chicos normalmente son imitados, rnientras que las chicas a menudo se crean una "sucia" reputación, o peor, quedan embarazadas.31 Lo que los medios no muestran en sus descripciones del sexo es la realidad: si alguien se involucra en el sexo hay consecuencias emocionales, físicas y sociales, con la probabilidad de un embarazo o una ETS. La familia es uno de los factores más importantes en la vida de un adolescente, y puede ayudar a influenciarle a no volverse sexualmente activo. Los padres no deben sentir que no tienen influencia ante el hecho de que sus hijos vayan o no a iniciar la actividad sexual. En una encuesta realizada en 1993 en los Estados Unidos, el 86% de los hijos "dijeron que sus padres son una influencia ' muy importante' en sus vidas."2 La influencia de los padres es probablemente más fuerte en aquellos países en los que la unidad familiar es una parte integral de la vida. Uno de los problemas en los Estados Unidos es que los padres pueden dar a sus hijos muchas cosas materiales, pero no les dedican tiempo; así es que no hay comunicación entre padres e hijos.32 Si los padres no hablan con sus hijos, no serán capaces de transmitirles sus creencias, valores y moral. Lo importante es ser un padre "accesible" desde el primer día, de manera que los hijos se sientan a gusto al acercarse a los padres y hablar de cualquier cosa; y cuando se trata de sexo, no es tan importante lo que se diga, sino el hecho de que están dispuestos a discutir el tema.2 Así, durante la adolescencia, los hijos podrán hablar a sus padres sobre las presiones que enfrentan por parte de sus amigos y de los medios de comunicación para tener relaciones sexuales. En el artículo 'La Enfermedad es la Adolescencia", Douglas Foster muestra la dificultad de hablar con los adolescentes acerca del sexo: "Requiere la habilidad para intimidar y para persuadir sin quejarse o sermonear."32 Lo importante es que los adolescentes requieren que sus preguntas sobre sexo sean respondidas, y que las presiones sexuales sean bien dirigidas. No significa que hablar de ello sea darles permiso.3 Los padres enseñan a sus hijos autodisciplina y autocontrol desde la niñez temprana, y esas disciplinas pueden verse en acción en las tareas escolares y los deportes en los que participa el niño. Estos son los mismos principios de la abstinencia: autodisciplina y autocontrol.33 Si los padres esperan que los hijos usen este modelo en la escuela y los deportes, ¿por qué no aplicarlo también a la vida sexual de sus adolescentes? Los padres necesitan comunicarle a sus hijos que "el sexo que no está ligado al amor y al compromiso socava el carácter al destruir el autocontrol, el respeto y la responsabilidad; en el proceso, la relación sexual pierde su significado y belleza, así como lo que la hace especial; en lugar de ser una expresión amorosa y única de intimidad de dos personas que se comprometen una hacia la otra, el sexo es trivializado y degradado."34 Algunas veces, sin embargo, los padres tienen dificultad al hablar con sus hijos sobre el sexo. Susan Pick y Patricia Palos mencionan algunos de los factores que bloquean la comunicación, en el artículo "El Impacto de la Familia en la Vida de los Adolescentes": "Entre los problemas más comunes en la comunicación padre-hijo con respecto al sexo se encuentran la vergüenza, la falta de conocimiento, valores pobremente definidos, el miedo a propiciar la actividad sexual y la incapacidad para iniciar y mantener una conversación sobre el tema. Otros estudios han revelado el nivel de educación de los padres, así como la religiosidad tienen efectos sobre la comunicación."35 Cuando la comunicación padre-hijo se rompe o es inexistente, los valores y creencias de los padres no son traspasados a los hijos; de esta manera, los hijos obtienen la información referente al sexo de parte de sus amigos y de los medios de comunicación, en lugar de recibirla de una fuente más confiable y conocedora, como son sus padres. El artículo "Quién Influye más en los Adolescentes" lo explica mejor: "Cuando una familia provee una mezcla saludable de intimidad e independencia, es más probable que los adultos jóvenes sean 'vacunados' contra muchos de los problemas de sus amigos. Si un joven no tiene una familia fuerte, su grupo de amigos constituye un factor crítico de influencia."36 La responsabilidad y el derecho de decir "No" Los adolescentes hoy en día requieren de razones para decir "no" al sexo y "sí" a muchos otros aspectos de su vida. Necesitan que se les demuestre que sus sueños, esperanzas y deseos no son intangibles31, y que el involucrarse en el sexo muy pronto podría poner en peligro su futuro. Se necesita que los adolescentes ejerzan responsabilidad sexual para evitar que pierdan de vista su futuro y que cedan a las tentaciones diarias. Jan Farrington explica lo que es la responsabilidad sexual, en su artículo "Sexo y Responsablidad: ¿Qué Significa la Palabra 'Responsabilidad' Para ti?" "Significa hacerte cargo de tu sexualidad... sabiendo que tu cuerpo es algo que te pertenece... que debes responder por cada acción y sus consecuencias.. que, a diferencia de otras funciones vitales tales como el comer, el dormir y la excreción, la expresión sexual puede ser controlada en ambos sexos sin daño a tu salud o tu vida."37 Con la intención de ayudar a los adolescentes a obtener y retener la responsabilidad sexual, Jean Farrington propone un plan de acción de cinco pasos: 1. Haz una decisión Si has meditado en este asunto y en los riesgos que implica, y has decidido que la actividad sexual puede esperar, haz un contrato contigo mismo (por escrito, si lo deseas). Escribe todas las razones por las que has escogido esperar, y establece algunos límites "personales" para determinadas situaciones sociales. 2. Comunica a alguien tu decisión. Aunque tus amigos se burlen al principio, terminarán respetando tu decisión (si no lo hacen, ¡tal vez querrás tener nuevos amigos!). 3. Se claro con la persona que sales. Asegúrate de que él o ella respete tu decisión. Cuando hagan planes de salir, eviten estar solos --o vayan sólo a lugares públicos- Usa tu imaginación para planear una vida social divertida con tu novio o novia y tus amigos. 4. Haz planes, establece metas y mantén "animada" tu vida. Enfoca tus pensamientos y energías hacia aquello que disfrutas. Piensa en lo que quieres ser en cinco o diez años, y ocúpate en alcanzar lo que deseas. Entre más comprometido estés con eso ahora y en el futuro, será menos probable que te sientas atraído hacia la idea de una relación sexual que pueda sacarte del juego. 5. Da a tus amigos (o algún adulto en quien confíes) permiso para "pedirte cuentas" --que te pregunten sobre tu relación física con tu novio o novia. Tú y ellos pueden ser capaces de detectar un problema antes de que te encuentres en dificultades o situaciones riesgosas. De cualquier forma, ¿cuál es la prisa? "De las diez cosas más importantes en una relación, el sexo es la número 9. La número uno es el amor y el cuidado."37 Ha comenzado un movimiento entre los adolescentes de los Estados Unidos que se dan cuenta de los peligros de involucrarse en el sexo antes del matrimonio. Están luchando contra la creencia de que "todo el mundo lo está haciendo" frente a una sociedad y unos medios de comunicación que esperan que todo mundo termine como "animales copulando". Pero su mensaje lentamente se está dejando escuchar: No todo el mundo lo está haciendo". En julio de 1994 la campaña "El Verdadero Amor Espera" (compuesta por aquellos adolescentes que no tienen miedo de proclamar su compromiso de permanecer vírgenes hasta el matrimonio) llevó a cabo una demostración en Washington D.C. Allí, 30 mil adolescentes apilaron más de 200 mil "señales de abstinencia", recolectadas de adolescentes de todo ese país y de todas las denominaciones, inspirados en la campaña "El Verdadero Amor Espera" de los Bautistas del Sur, en la que los adolescentes orgullosamente proclamaron su promesa de guardarse hasta el matrimonio.2 Estos grupos están demostrando a otros adolescentes que "está bien e incluso esta 'en onda' aquel que se abstiene del sexo."39 Estos adolescentes no están solos. La estrella de basquetboll, A.C. Green, quien juega para los Suns de Phoenix, públicamente ha proclamado su virginidad y ha comenzado un grupo de "Atletas Pro Abstinencia" para ayudar a los adolescentes a abstenerse del sexo.40 De esta manera, no necesitan preocuparse de estar solos en su deseo por permanecer puros para aquél a quien amarán, y pelear contra la creencia de que "todo mundo lo está haciendo". Posiblemente, Lance Morrow lo dijera mejor en su artículo: "Quince Aplausos Para la Abstinencia": "Cambiemos el mito, y los valores vendrán como consecuencia."41 *Nota del traductor: Las señales de abstinencia son cualquier cosa, regularmente anillos, con los que el adolescente hace un pacto con Dios de mantenerse puro sexualmente hasta que se case.”
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