Programa especifico de Masters & Johnson para la Disfunción Eréctil
Es fácil que en la fase final de la focalización sensorial hayan comenzado a aparecer erecciones. Ahora se instruye a la pareja para que no se fomenten las erecciones ni centren en ellas la atención.
Se continuará la estimulación sensorial, señalándole lo que le resulta más agradable. Posteriormente se pasará a llevar a cabo la estimulación de forma conjunta y no por turnos. La falta de exigencias y ansiedad consecuente, junto con una estimulación adecuada, irán facilitando la aparición de erecciones cada vez más completas.
A continuación, se encaminarán los ejercicios, sin que el hombre deje de centrarse en las propias sensaciones, hacia el coito. Se recomienda en los primeros momentos utilizar la postura de mujer en posición superior y hombre acostado sobre su espalda. Se indica a la mujer que estimule el pene del hombre frotándolo contra sus órganos genitales, y si aparece erección, iniciar una ligera introducción. No es permitido el coito, dado que el objetivo es el desarrollo de la propia capacidad sensorial y de excitación. La técnica va dirigida a eliminar el miedo a perder la erección, especialmente el que pueda aparecer cuando disminuye la erección en una relación. El punto central es lo modificación de los aspectos psicológicos subyacentes al problema. Como técnicas especificas Masters y cols. ( 1987) señalan, tras la fase de focalización sensorial, la importancia de tratar de conseguir que el hombre progrese en una secuencia de eyaculación escalonada que implica los siguientes pasos: Mutuamente hasta que el hombre consiga la erección; en ese momento debe abandonarse la estimulación, lo que conllevará la perdida de la erección. Tras esta, se vuelve a recomenzar la estimulación, y así varios episodios. El objetivo es que constate, primero, que la erección no es el “principio del fin" y, segundo, que compruebe como puede recuperarse nuevamente la erección en un mismo episodio de relación sexual. Es especialmente importante cuidar que el hombre no trate de precipitar la relación intentando llegar enseguida al coito, para que no se vuelva a establecer la sensación de estar apremiado, que tan negativos efectos causa.
Una vez que se consiguen buenas erecciones y confianza en la respuesta de erección, se puede proceder al desarrollo del coito. Lo mas adecuado es que la mujer, colocada en posición superior, ayude a la introducción del pene en su vagina. En los primeros intentos, tras la introducción, se descansara permitiendo la perdida de erección.
Se continuara con los pasos graduados que implican inicio de movimientos pélvicos por parte de la mujer tras la penetración, para concluir con movimientos de ambos miembros de la pareja. CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DE SU PROGRAMA A) GENERALES Necesidad de una medición y clasificación individualizada de cada paciente dentro de un continuo de conductas más o menos estancas.
Rechazo explícito de la concepción de que el cliente es sexualmente anormal como resultado de algún trastorno psíquico subyacente.
Explicación de los problemas del paciente en términos de un modelo de aprendizaje social B) ESPECIFICAS: El tratamiento no va dirigido a una persona, sino a una "relación” dado que es la "interacción” entre dos personas (la pareja) la que es incorrecta y no el comportamiento de uno u otro de los miembros. Es necesario que los dos miembros de la pareja se vean involucrados en la terapia, lo que implica que, si no existe una pareja estable, sea necesario buscar un/a colaborador/a circunstancial. Son necesarios una pareja de terapeutas, para que ninguno de los pacientes se encuentre en inferioridad de condiciones respecto al sexo. Es necesario integrar tanto datos psicológicos y sociales como fisiológicos. Se establece un enfoque terapéutico rápido e intensivo. Lo ideal es el aislamiento del ritmo de vida habitual y tratamiento intensivo durante 15 días (el promedio de duración debajo de los 12 días). C) OTROS ASPECTOS COMPLEMENTARIOS: Terapia individualizada a cada pareja, dado que sus necesidades son individualizadas.
La sexualidad es una función natural regida por respuestas reflejas, por lo que el objetivo es permitir que se den esas respuestas.
Establecer una intervención escalonada, a fin de anular aspectos como la ansiedad o la adopción del “rol de espectador”.
Prohibición de imputar “culpas” del trastorno sexual a uno u otro miembro de la pareja, pues no vale para nada.
La sexualidad es un aspecto mas de la relación de convivencia de la pareja. El programa de M y J ha sido diseñado para educar a los clientes en un funcionamiento sexual normal y demostrarles como sus trastornos sexuales pueden depender: Del miedo o angustia asociadas a la interacción sexual,
De estar excesivamente preocupado por satisfacer a su pareja, y se comporta como un “espectador”, haciendo que sea difícil el lograr atender y sentir los estímulos propios de la excitación sexual,
El programa de una duración de 15 días, se estructura en tres bloques.
* Evaluación del problema (3 primeros días). Historias clínicas de cada miembro de la pareja en entrevistas separadas con cada terapeuta. Examen exhaustivo y se centra no solo en los aspectos de la vida sexual relacionados con su problema, sino en lograr establecer el marco general del sistema de vida, creencias y valores del cliente, en el que se encuadren los aspectos de la vida sexual. Se incluye una exploración médica para descartar posibles patologías orgánicas. Esta parte concluye con una "puesta en común" de los resultados en una reunión en la que se juntan ambos clientes y terapeutas. Durante esta primera fase, además de los aspectos de evaluación, se han desarrollado los aspectos educativos-formativos. A partir de aquí, la relación será siempre de pareja [los cuatro miembros presentes). * Fase de "focalización sensorial", dirigida a conseguir un doble objetivo: a) Un conocimiento y localización de las partes del cuerpo del compañero, cuya estimulación le resulta mas agradable; b) Aumentar la comunicación de la pareja para que puedan expresarse más fácilmente aspectos de ternura, afecto, deseo... Se les indica que escojan dos momentos del día, en periodos relajados, sin prisas y evitando momentos de tensión, en los que, estando solos y habiéndose desnudado completamente, por turno, se dedique cada vez uno a “recorrer, palpar y acariciar" al otro, utilizando los conocimientos que han adquirido tanto sobre fisiología de la respuesta sexual como sobre preferencias especificas de la pareja. Este tocar no tiene interés de excitar, sino meramente de reconocer el cuerpo de la otra persona y establecer sensaciones táctiles agradables para el que las realiza y para su pareja. Se excluye explícitamente el tocar zonas genitales y los pechos de la mujer; no es un ejercicio sexual, sino sensual. En la segunda fase de la focalización sensorial la caricias también abarcan las zonas genitales y pechos, si bien se instruye que no se centren exclusivamente en dichas zonas, ni en la expectativa de una respuesta sexual determinada. Conseguido el objetivo de la segunda fase, (5 día de tratamiento) se pasa a PROGRAMAS ESPECÍFICOS, en función del tipo de disfunción presente en la interacción.
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