A continuación encontraréis una selección de testimonios de chicos...
Cuando escribimos “Ellas nos explican lo que les gusta”, sobre las preferencias que algunas mujeres nos relataban sobre cómo gustaban de recibir sexo oral, las mujeres participantes nos pidieron que hiciésemos algo parecido, pero siendo los hombres quienes explicaran sus gustos. Así que en deuda con las colaboradoras del anterior artículo y considerando también interesante la propuesta, nos hemos puesto manos a la obra.
Deudas pendientes a parte, consideramos que leer este artículo puede ser un ejercicio altamente enriquecedor a la hora de aprender y/o confirmar maneras más placenteras de satisfacer y satisfacernos a nosotros mismos en el terreno sexual.
Al fin y al cabo, ¿Existe mayor placer sexual que percibir el disfrute del otro?
A continuación encontraréis una selección de testimonios de chicos heterosexuales, que nos cuentan con detalle como les gusta disfrutar del sexo oral. ¡Tomen nota!
Arturo
Mis primeras experiencias en el sexo oral, aunque gratificantes, no fueron todo lo buenas que hubiera deseado, ya que no llegue al orgasmo. La inexperiencia, los nervios, me impidieron concentrarme en lo que estaba haciendo y desarrollar la fantasía que me había montado con éxito suficiente, como para lograr una excitación adecuada. En sucesivas intentonas la cosa fue mejor. Logre relajarme lo suficiente, perder la vergüenza de tratar el sexo como lo que es: sexo (esto es, sin formalidad alguna y como mera expresión corporal), y logre grados de excitación mucho mayores.
No tengo ninguna preferencia de como me gusta que comience ella la felación,... o quizás si. Me gusta que empiece a tocarme el paquete por fuera del pantalón, mostrándose cada vez más excitada. Me excita mucho ver como ella se va poniendo cada vez más caliente mientras me toca, hasta el punto en el que la excitación que refleja ella sea tal que sienta la necesidad de desabrocharme los pantalones y amorrarse directamente “al pilón”.
Lo que no me gusta es que me digan: "si te portas bien te haré una mamada", o "te voy a hacer una mamada". ¡No coño, eso no! Así se estropea todo, si te apetece chupármela, no me pidas permiso y demuéstralo. Pero no solo realizando la felación, lo que me gusta es ver en su cara que necesita hacérmelo, que se muere por hacerlo. Eso es lo que me pone cuando me hacen sexo oral, que te des cuenta de que piensan: "Te voy a destrozar la polla y me lo voy a comer todo".
Porque esa es otra, se supone que si estas haciendo algo que te excita, luego no vas a decir "no te corras en mi boca" ¿cómo que no me corra en tu boca?. Para mí, una buena mamada tiene que ser completa.
Creo que es importante que en una relación sexual te hagan sentir que eres lo más excitante que hay en este planeta, y que no pueden evitar follar contigo. Esto es todo.
Enrique:
Por supuesto, lo primero sería calentar con besos y caricias. Después de jugar un poco, la posición más interesante sea, tal vez, el chico de pie y ella sentada en frente. Me gusta que se empiece suave sólo con la boca, mientras va acariciando el resto del cuerpo y alterna con besos y lametones en las ingles, nalgas, piernas y tripa. Poco a poco vas excitándote más, en ese momento me encanta que mientras siga con la boca juegue con los testículos con la mano; después seguir con más fuerza y alternar las caricias en los testículos con lametones y empezar a coger con firmeza el pene por la base. El final debería ser cogiendo la base del pene con una mano firmemente, con la otra acariciando los testículos suavemente y con la boca la parte del glande.
Pedro
Cada vez que se habla de sexo oral me viene a la cabeza una chica que conocí en el verano del 99.
Esa chica me hizo la mejor felación de toda mi vida. Estábamos en la playa enrollándonos y cuando ya me había puesto suficientemente caliente llevó su mano a mi paquete y empezó a tocármelo, primero suavemente, luego con mas fuerza pero sin llegar a hacerme daño. Cuando me quise dar cuenta ya me había metido la mano en el pantalón, se arrodilló y sin mediar palabra me sacó el pene y se lo introdujo de una en la boca. Ese gesto tan animal me excitó todavía más. Rápidamente se lo sacó de la boca y me lo comenzó a lamer por los lados, pero sin entretenerse demasiado, siempre se lo volvía a introducir en la boca y a mi era lo que mas me gustaba. De vez en cuando me pasaba la lengua por el glande con fuerza tres o cuatro veces y al ser la zona más sensible eso causaba una sensación parecida a un orgasmo. Durante la felación, ella de vez en cuando gemía un poco porque sabía que me excitaba mucho y decía cosas como “me gusta” o “que rica”.
Al cabo de un rato yo no podía más y tuve que avisarle de que me iba a correr, pero en vez de parar, ella comenzó a chupar más rápido, yo intenté apartarla un par de veces pero ella se agarraba con más fuerza y entonces me corrí. Entonces comenzó a tragárselo todo mientras me miraba, y posiblemente sea la imagen más excitante de toda mi vida.
Así fue para mí la felación perfecta
Raúl:
Para mí, una felación, o como normalmente la llamamos, una mamada, es una de las cosas que más me gustan del sexo. Es algo especial que da igual cuando se realice, ya sea en el calentamiento, a mitad del acto sexual o para finalizarlo. Algo muy excitante para mí, es por ejemplo que te hagan una mamada y tú estés vestido y al acabar no haya más sexo que ese.
Me gusta que me empiecen chupando el pecho y que se entretengan con uno de los pezones, luego que vaya bajando por la tripa, pero que no se detenga mucho aquí, porque sino las cosquillas pueden llegar a ser desagradables. A continuación debería bajar a la zona de los genitales y empezar pegando lametazos en el pene y los testículos, para cada vez más, entretenerse en el pene. De los lametones ir pasando poco a poco a introducirse el pene en la boca y lama un poco el “capullo”, succionando de vez en cuando. Una vez con el pene dentro de la boca, lo que me gusta es que siga chupando, con un ritmo cada vez más alegre, mientras se mete cada vez más el pene en la boca, a la vez que hace esto, lo suyo es que con la mano me acaricie los testículos. De vez en cuando la mano debe ir al pene, para ir masturbándome al tiempo que chupa el “capullo”, hasta que al final eyacule.
Todo esto sin notar los dientes, claro.
Pepe
Me encanta el sexo oral, eso si, reconozco que no todas las chicas con las que he estado han sabido hacérmelo bien, he llegado incluso a desear que cesaran en el intento, la razón, pues que una mamada no es sólo ponerse el pene en la boca y listo, hay que saber hacerlo. Aunque supongo que como en todo, sobre gustos no hay nada escrito.
A mi me gusta que empiecen poco a poco, primero besándome el cuello, bajando por el pecho, dando algún que otro lametón en los pezones, pero sin pasarse que mucho tiempo me molesta. La idea es que el objetivo de los besos vaya estando cada vez más cerca de los genitales, pero antes de tocarlos las manos deben ir tocándome el torso para luego vagar por la zona interna de las piernas.
A continuación empezaría el juego con el pene, para mi lo mejor es cuando empieza ha darse suaves y rápidos besos por la base del pene y luego se roza con los labios, como de forma casual, la zona del glande. Ese jugueteo con el pene me excita muchísimo y empiezo a sentir como cada vez se me endurece más el miembro, hasta que tengo la sensación de que va a estallar, es en ese momento cuando la paz ha de llegar en forma de sensación placentera, por fin el pene entra en la boca y en ella encuentra una lengua que no cesa de deslizarse por todo él. En esos momentos, las manos deben sujetar la base del pene, y acompañar los movimientos de la cabeza adelante y atrás. Hasta aquí genial, la perfección eso si, sólo se alcanza si cuando avisas de que llega la eyaculación, la persona se detiene, te mira a los ojos con tu pene en su boca y decide chupar ahora a un ritmo mayor.
Esta es mi felación ideal, aunque reconozco que esta muy bien, eso de estar besando a tu pareja, ambos vestidos, y que esta espontáneamente empiece a bajarte los pantalones y chupártela mientras sigues de pie, con la ropa puesta y los pantalones a la altura de los tobillos, esto tiene muchísimo morbo.
Javier
La forma en la que me gusta que me hagan el sexo oral es la siguiente:
Me gusta que primero ella se acerque a mi sexo despacio, chupándome el cuello, el pecho, el ombligo, y una vez ha llegado que siga besándome despacito los testículos, la cara interna de los muslos y la base del pene. Luego me excita mucho que me lama el pene de arriba abajo pero sin metérselo en la boca todavía, y que juegue con él (tanto con la lengua como con las manos). Me encanta que me de toquecitos con la lengua en el frenillo, y que se meta en la boca algún testículo. Poco a poco, según me voy excitando, que se meta el glande en la boca de vez en cuando, mientras me sigue lamiendo el pene, hasta que al final se la meta entera en la boca (no tiene porque ser entera del todo) y me masturbe, ayudándose de las manos y con un ritmo primero muy lento y cada vez más rápido. Me encantaría poder eyacular en su boca, pero de momento no me han dejado, así que me corro fuera mientras ella sigue masturbándome con la mano.
¿Habéis estado atent@s? Veis que no nos ha llegado todavía ningún testimonio de felación de hombre a hombre. Como veréis los chicos son muchos más parecidos en sus gustos que las mujeres, al menos los heterosexuales en el sexo oral. Las películas pornográficas se encargan de unificar las preferencias en este sentido. Aún así siempre aparecen curiosidades y/o novedades en las formas. Os deseamos pues que vuestras parejas sexuales disfruten del perfeccionamiento de esta técnica oral. A pesar de la joya que te brindamos aquí, nunca está de más consultar con tu pareja sexual.
Disfrutad de vuestra sexualidad
J. Bustamante Bellmunt y J. J. Borrás Valls
Instituto de Psicología, Sexología y Medicina Espill
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