04 Jul, 2008 - 09:35   
Sexo, Sexologia y Sexualidad  
 

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Enviado por : Admin en Miércoles, 19 Febrero, 2003 - 12:48
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Cultura Sexual En esta etapa en la que el placer sexual femenino no tiene más justificativo que el goce, en este período en el que muchos hombres observan que su vida sexual requiere nuevos estímulos,


En esta etapa en la que el placer sexual femenino no tiene más justificativo que el goce,

en este período en el que muchos hombres observan que su vida sexual requiere nuevos estímulos,

Miedos, Prejuicios y Desinformación pueden llevar a la

Jubilación Sexual.

¿Por qué no apropiarnos de nuestro real Patrimonio Erótico?

PRIMERA PARTE

MENOPAUSIA

Casi se van a cumplir dos décadas desde aquel día en que en una entrevista radial con la periodista Any Ventura me atreví a mencionar la menopausia masculina. Aunque el término era inexacto lo usé para provocar a ese silencio obstinado contra la información y a favor del prejuicio. Quería despertar la conciencia de esos cambios que nos ocurren a hombres y mujeres que rondamos los cincuenta. Me mandaron callar. Y siguió el silencio que rehuía la evidencia. ¿Rehuía o rehuye?

RECONOCERSE EN CLIMATERIO

¿Puede un hombre aceptar sus cambios, admitir que su vitalidad no es la de antes, que su sexualidad no es tan automática, que su deseo requiere otros ingredientes y más caricias? ¿Cómo reconocer que algo parecido al climaterio le está pasando sin temer que eso lo catapulte hacia la pérdida de su virilidad y de su hombría?

¿Y la mujer? Sólo en los últimos años el desprecio y la irritación se van diluyendo en la medida en que el conocimiento ocupa el sitio del prejuicio. Aún cuesta comprender a la menopausia como un cambio que no indica pérdida del erotismo ni de la capacidad sexual femenina.

Pero la ignorancia y los prejuicios están instalados en la sociedad. ¿Puede una mujer en el climaterio confesar que desea, que espera que la pasión llene esas lagunas de aburrimiento o angustia, que anhela una historia de amor que le preste un nuevo color a su rutina diaria? ¿Puede admitir que su cuerpo cambió y ahora su pasión transcurre por otros carriles y se le despierta pintando, compitiendo en el trabajo, o luchando por una causa justa?

Ellos y ellas viven los cincuenta como un punto de clivaje. Un alto que obliga a mirar el pasado con su evaluación de expectativas y logros. Atención: también sirve de peldaño para impulsarnos hacia un futuro más acorde a nuestros deseos y objetivos actuales.

Cambian las prioridades y también la conciencia de los nuevos límites biológicos. Y con ellos, nuestros deseos adquieren nuevo apremio.

La pasión y el amor son objetivos permanentes del ser humano. Pero en esta etapa adquieren nueva importancia ya que nos permiten jugar con la idea de eternidad. Aunque solo dure un instante.

EL MILAGRO SEXUAL

El acto sexual es complejo. Una suma de aciertos, ignorancias, arreglos, desencuentros, amores y rabias. De modo tal que cuando resulta, es casi un milagro.

Reflexionemos: dos personas que buscan compartir sus deseos -incluso aquellos que desconocen-- casi sin intercambiar cómos, cuándos, cuáles, cuántos; confiando solo en que las pieles hablen el mismo idioma, y esperando que algo parecido al amor-ese gran reparador-llene las lagunas de la incomunicación.

Ellos aprendieron -más los hombres que las mujeres-- una particular manera de satisfacer los deseos sensuales. Pero ahora, junto a las expectativas puestas en uno mismo y en el amante, están los temores: si habrá erección, cómo mantenerla, si llegará el orgasmo, si cumplirán un buen papel, si...

Por algo de esto y porque los milagros no son tan habituales, la mayoría de las parejas -estables o circunstanciales-siente que su sexualidad es pobre, aburrida, insuficiente, impotente.

Si esto es así entre los jóvenes, cómo será con las personas maduras. Aquellas que ya no tienen el justificativo de la procreación. Que buscan compartir una emoción, sentir esas vibraciones, divertirse, amar, vivir. Y probar que todavía sí pueden. Gente madura que parece condenada por la sociedad a renunciar al erotismo.

¿Cómo se siente usted frente a esa mujer y a ese hombre mayores que van de la mano, que se besan,...en suma: una pareja madura y sensual???????

Sin embargo, el impulso sexual es nuestra esencia vital. Somos seres sexuales. Con sus goces y sus sombras somos sexuales desde la cuna hasta el fin.

VIEJA LOCA. VIEJO VERDE.

¿Cómo puede el hombre de cincuenta sentirse vital, mostrar su deseo, enamorarse? Como entusiasmarse por una conquista sin que algún amigo no le "aconseje sensatamente": "Por favor, viejo; vos, un tipo serio, ¡no hagas papelones!"

¿Cómo puede una mujer en el climaterio sentirse potente, con aspiraciones, con deseos? ¿Qué dirán de ella si se muestra enamorada, excitada, satisfecha?

La madurez-- y la vejez-- dejan al descubierto la realidad de nuestra sociedad represiva. Una sociedad que impone "deberías" y "no-deberías" para cada edad olvidando a la persona. Tanto que el amor y la sensualidad parecen locuras vergonzantes, inadecuadas, inmorales.

Y sin embargo: parece natural que luego de esforzarnos tanto, cuando llegamos a la madurez y percibimos -más aún con los cambios climatéricos-que la vida tiene un fin; parece natural, insisto, que en ese momento valoremos con más juicio, con mejor cuidado, el placer de gozar a pleno nuestra capacidad hedónica.

¿EXISTE EL CLIMATERIO MASCULINO?

A partir de los cuarenta la mayoría de los hombres comienza a experimentar una variedad de cambios. No aparecen de pronto, no obedecen a una caída hormonal brusca, y a veces ni son reconocidos por ellos. Pero tienen un nombre: andropausia o climaterio masculino.

HOMBRES EN CLIMATERIO

¿CUÁLES SON LOS CAMBIOS?

CAMBIOS GENERALES:

me canso,

estoy más gordo,

me irrito fácilmente,

me siento inseguro,

no tengo proyectos,

me cuesta concentrarme,

estoy triste,

me siento viejo.

¡Ya no soy el mismo!

De igual manera se lamenta ella en su propio climaterio. Aunque corre con ventaja: del climaterio femenino se habla; mal, pero se habla.

CAMBIOS SEXUALES:

no me excito como antes

ni tengo aquellas maravillosas fantasías eróticas,

me cuesta lograr la erección y

mantenerla con aquella contundencia.

Pero cómo me ayudan las caricias y las palabras sensuales de mi compañera.

Mis orgasmos no son los de antes-a veces parece que se escapan imperceptiblemente-

Y la eyaculación perdió la antigua fuerza.

La ventaja es que el tiempo de juegos y caricias que necesito para excitarme se parece al de mi compañera.

Entonces me gusta compartir sus goces.

CLIMATERIO FEMENINO

La última menstruación señala la llegada de la menopausia. Esa desprestigiada y temida amenaza nos acosa cuando percibimos los primeros cambios. Mucho antes de que se instale la menopausia esos cambios están hablando de que nuestras hormonas ováricas: estrógeno y progesterona, han comenzado a disminuir.

El climaterio o perimenopausia, es el período que rodea a la menopausia en el que comienzan los característicos cambios endocrinológicos, biológicos y clínicos. Una etapa amplia que abarca el tiempo de la reducción hormonal y los signos previos y posteriores a la última menstruación.

Según la Sociedad Internacional de Menopausia, ésta es una elaboración social y no una enfermedad. Las mujeres precisan estar informadas de cómo se desarrolla una menopausia normal, saber identificar si la suya lo es y conocer la ayuda que puede ofrecerles la profesión médica para aliviar sus síntomas.

Calores, fatiga, menstruaciones irregulares, ansiedad, insomnio, sequedad vaginal, son algunos de los cambios que pueden aparecer en el climaterio.

¿Será falta de información lo que lleva a las mujeres a inculparse por sus cambios? Como cuento en mi libro "Una etapa vital. Menopausia", la mayoría de las que acuden a los grupos atribuye el origen de sus cambios a "problemas psicológicos" y creen que con voluntad, ellas deberían poder controlarlos.

La falta de información sistematizada, la ausencia de una mirada digna y de políticas de cuidado y atención sociales hacia el climaterio femenino, colabora para mantener el error.

La confusión es mayúscula cuando se trata de los cambios de la sexualidad. Los especialistas que se ocupan del tema suelen soslayar en la consulta la pregunta y la información acerca de los cambios sexuales y cómo solucionarlos. El silencio colabora para que la mujer atribuya sus dificultades a la pérdida erótica erróneamente atribuida a esta etapa.

Y para que se sienta inadecuadamente sensual cuando sus deseos hacen acto de presencia.

Como decía la psicoanalista Marie Langer: "Es tan difícil no ser "ridícula" en esta etapa, en que todos esperan una conducta de "bella dama digna" cuando la mujer esta llena de deseos de "vieja dama indigna" según los valores represores de nuestra cultura."

CAMBIOS SEXUALES

"Ya no me excito." Error.

Cuando el nivel de estrógenos es suficiente, el primer signo de la excitación es la lubricación vaginal. Cuando disminuyen los estrógenos, disminuye la lubricación, aunque la mujer esté excitada.

Necesito más tiempo y más estímulos para lograr la lubricación vaginal. Cierto.

La sequedad vaginal es un cambio molesto del climaterio.

Como la lubricación es, junto con la erección del clítoris-de las primeras manifestaciones de la excitación--, la ausencia de ella lleva al equívoco. Éste proviene del desconocimiento de que la disminución de la lubricación es uno de los cambios de la menopausia.

La escasa información se suma a la creencia de que la menopausia acaba con la sexualidad y lleva a la mujer a interpretar la sequedad vaginal como falta de excitación, como pérdida de su capacidad sexual.

Tampoco mi clítoris está tan sensible como antes.

El clítoris-el órgano más excitable del aparato genital femenino-puede disminuir su sensibilidad y necesita más caricias para lograr el orgasmo.

Sequedad vaginal + escasa estimulación = dolor a la penetración = dispareunia.

El miedo al dolor, falta de lubricación, los prejuicios que condenan la sexualidad por puro placer colaboran para que se instale una disminución del deseo sexual.

Siento menos deseo e interés sexual.

Atención:

Cuando la mujer desestima la importancia de la lubricación para que el coito sea placentero,

cuando disimula sus cambios frente al compañero e intenta un coito seco, el dolor impide el placer.

Como la mayoría de las veces la sequedad vaginal se acompaña de alguna dificultad del compañero, como la rutina sexual abrevia o elude el juego erótico -necesario para la excitación femenina y masculina-, la situación empeora.

La escasa información se suma a la creencia de que la menopausia acaba con la sexualidad y la lleva a interpretar la sequedad vaginal como falta de excitación y pérdida de su capacidad sexual. Este error sumado a los prejuicios acerca del sexo-que se incentivan con la edad-- puede impulsarla a renunciar al placer erótico.

Lástima. Conocimiento, permiso, y aceptación de que el erotismo también madura pueden impulsar cambios en las estrategias amorosas y convertir el sufrimiento en deleite.

POTENCIA VERSUS PREJUICIOS

¿SOY UN JUBILADO SEXUAL?

¿ACASO SOY UNA MUJER TRANSPARENTE QUE YA NADIE ME MIRA?

Cuando desespero, no hay manera de lograr una erección satisfactoria para penetrar. Entonces la sombra de la impotencia me deja knock-out. Sin embargo, cuando ella me acaricia y no tenemos la urgencia de la penetración, el placer es otra cosa. Se instala ahí y me dejo ir... y disfruto de lo lindo.

Creer que la sexualidad se centra en la penetración es una forma de empequeñecer las posibilidades del goce.

Cuando el placer y no el rendimiento son los motores del encuentro sexual, ellos pueden disfrutar sin sentir que deben rendir examen. Ese es la vía regia hacia la potencia.

Por eso abrirse y descubrir las diversas sensaciones de todo el cuerpo sin premuras ni exigencias es una de las llaves del placer.

Para cumplir con las expectativas del hombre que desea ser un buen amante, es necesario aclarar que el placer femenino se construye con caricias en todo el cuerpo antes de llegar a los genitales. Que la penetración no es el estímulo mayor.

EL EROTISMO TAMBIEN MADURA

La sexualidad cambia con los años.

Se vuelve menos perentoria.

Requiere más tiempo.

Necesita de más caricias.

Los amantes precisan aceptar los cambios sin críticas.

La sexualidad puede conservarse toda la vida sin involucrar el desempeño sexual, salvo que existan problemas de salud.

En la mujer, el paso de los años no afecta su sexualidad si mantiene una vida saludable y activa e interesante.

En el varón, el compromiso puede ser mayor pero también depende de las condiciones de salud de su organismo y de su calidad de vida.

La vida cotidiana está atravesada por preocupaciones de distinta índole. Si éstas toman todo el espacio, el deseo sexual disminuye.

La enfermedad física y el cansancio son poderosos enemigos del placer sexual.

Ahora, el tiempo de respuesta mas prolongado del varón, la libertad de la mujer que conoce su cuerpo y se ha ganado el derecho a expresarlo, el permiso al goce que otorga la madurez, la seguridad de que no existe ningún riesgo de embarazo, la confianza del encuentro compartido con un compañero confiable, largamente conocido, brindan una magnifica oportunidad para disfrutar del erotismo sexual sin limitaciones.

Especialmente si ella y él se saben dueños de su goce. Si mantienen una vida saludable, activa , con intereses. Si pueden disponer del tiempo para las caricias y el conocimiento de cada parte del cuerpo de ambos. Si aceptan estos cambios como una oportunidad de juego, de deleite personal. Tal vez debido a esos permisos, la mitad de las mujeres y el 93 % de los hombres de 65 confiesan que alcanzan el orgasmo con frecuencia.

SALUD PARA EL SEXO

La sexualidad puede conservarse toda la vida. Excepto que existan problemas de salud. En el varón, el déficit de salud puede reflejarse en la potencia erectiva; pero no necesariamente en la capacidad de goce.

En ambos la falta de salud puede disminuir el deseo sexual.

La enfermedad física, el estrés, el cansancio, las preocupaciones, son poderosos enemigos del placer.

FÁRMACOS QUE INHIBEN EL DESEO SEXUAL

Psicofármacos. La mayoría de estos remedios producen disminución del deseo sexual. Se convierten más en causa que en remedio de la enfermedad.

Remedios contra la hipertensión. Atención es aconsejable probar con otros remedios que no afectan el deseo ni la excitación.

Los antihistamínicos pueden ocasionar trastornos de la respuesta sexual ya que, cuánto más elevado está el nivel de histamina, más rápido se produce el orgasmo en ambos sexos.

También los medicamentos para tratar el cáncer.

MEDICAMENTOS QUE RETRASAN O DIFICULTAN EL ORGASMO FEMENINO

Imipramina

trifluoperazina

tioridazina

anticolinérgicos

mitildopa

inhibidores de la Monoaminooxidasa-IMAO

antidepresivos tricíclicos

hidroxifluoxetina (Prozac)

INHIBIDORES COTIDIANOS DEL DESEO SEXUAL

Desconocimiento de los caminos del placer de cada uno .

Escasez o ausencia de juegos eróticos.

Falta de orgasmo femenino.

Brevedad del encuentro amoroso.

Dolor a la penetración (ausencia de lubricación)

Dolor posterior a la penetración por irritación de la adelgazada mucosa vaginal (cistitis, vaginitis).

Rutina sexual

Malestar en la pareja

Cansancio

Estrés.

Depresión

Drogas y alcohol, si bien producen una desinhibición inicial, disminuyen la perfomance sexual.

Enfermedad. Diabetes no compensada. Hipotiroidismo.

Si pudiéramos rescatar nuestra capacidad para jugar sensualmente sin estar tan pendientes del rendimiento, si nos cultiváramos eróticamente, los dolores de la enfermedad podrían mitigarse considerablemente. Y seguramente tendríamos más salud y mejores recuperaciones.

APOSTILLAS SEXUALES

Prolongar los juegos genitales para facilitar la lubricación

Evitar la penetración si no existe suficiente lubricación o utilizar una jalea

Variar las posturas amatorias de modo de encontrar placer en la penetración.

Conocer, adecuarse y buscar opciones para los cambios de esta etapa.

Compartir los cambios con el amante.

DISFRUTES VERSUS MIEDOS

¿Quién les dijo a ellos que tenían que apresurarse para lograr una erección?

¿Por qué no pueden tomarse su tiempo y explorar la riqueza de los juegos eróticos relajados? ¿De dónde salió la idea de que las mujeres queremos un varón siempre listo para la penetración?

El mito de que el varón es el autor del orgasmo femenino lo catapulta a actuar compulsivamente, sin tener en cuenta ni los deseos de su compañera ni los propios.

Los cambios de esta etapa son una oportunidad para aprender a escucharse. Entonces él podrá comprender que el pene no es el único ni el exclusivo territorio de su sexualidad.

El deseo y la excitación sexual en el varón y en la mujer siguen una curva que asciende y desciende sucesivamente hasta alcanzar el punto de mayor placer, previo al orgasmo. Cuando la pareja conoce y acepta esas fluctuaciones naturales de su libido, desaparece la urgencia por penetrar. Sí, porque uno de los motivos que vuelve perentoria la penetración es el miedo a perder la erección. Si la mujer "debe" lograr el orgasmo, si el varón "debe" tener una erección plena, los dos sufrirán sin encontrar el goce.

Cuando la mujer se siente libre de experimentar con su cuerpo, cuando el hombre disfruta de una erección que va y viene sin angustiarse, los amantes disfrutan de descubrir aquellas zonas especialmente sensibles de cada uno. El encuentro sexual distendido garantiza excitación y mayores goces. El placer es el mejor erectante.

La mujer anhela sus caricias, sus besos, su receptividad, su tiempo, su ternura. Ella disfruta de los estímulos sin premura que preceden a la penetración. Puede, incluso, descubrir un placer mayor en esos juegos que estimulan directamente su clítoris: su órgano más sensible, el vinculado directamente al placer femenino. Ahora pueden descubrir nuevas maneras de vivir la sexualidad sin que ésta se limite al momento de la penetración, que incluya todo el cuerpo, no sólo los genitales.

La creatividad, el permiso, el juego, el buscar y el entregar goce son el mejor estímulo para mantener una sexualidad activa. Las experiencias eróticas placenteras aseguran un deseo vivo y perdurable y facilitan una intimidad y un bienestar reconfortantes.

Y son fuente de satisfacción vital.

DRA. SONIA BLASCO GARMA

MEDICA SEXOLOGA Y PSICOANALISTA

DIRECCION: OLAZABAL 942-7°

BUENOS AIRES (1428)

ARGENTINA


 
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